Estrategias 2.0
Como actuar en las redes sociales
En mis primeros proyectos en Internet, hacia el 97, una de las vertientes que buscaban las empresas era la “presencia” en la red, que se traducía, básicamente, en tener una web.
Ahora en cambio, los diferentes mecanismos de presencia se han multiplicado y por tanto han hecho más compleja la estrategia a seguir.

La interacción con los clientes se resolvía con un formulario para enviar sugerencias, o una dirección de correo electrónico a la que dirigirse. Ahora un cliente puede elegir otros muchos mecanismos para hacer saber su opinión sobre tus productos o servicios, muchos de ellos fuera de tu web, e incluso sin que seas consciente de ello.

De hecho, ya nos ocurre a nivel personal, que tenemos dificultades para decidir qué parte de nosotros mismos hacemos pública por Internet, y cuál no, y a través de qué herramientas la divulgamos. Por ejemplo, yo mismo he hecho algunas elecciones:

  1. Prefiero estar que no estar. Cada vez me imagino menos un mundo sin redes sociales, que de hecho son las carteras de contactos de toda la vida, pero quizá algo más sofisticadas.

  2. Sólo publico la vertiente profesional. Mis amigos ya conocen al resto sin que lo cuente por Internet, y tampoco veo ninguna ventaja en hacerlo público. Por el contrario, tener una red social profesional relativamente cuidada será una más de las competencias a valorar al elegir un perfil por un puesto de trabajo.

  3. Elijo una red social y la mantengo. Es absurdo gastarse en todas las escapadas...

  4. Las personales las tengo de forma testimonial. Si me buscan, que me encuentren, pero no encontrarán más detalles de los que ya saben...


¿Hacen las empresas estas reflexiones?
¿Han cambiado realmente su forma de relacionarse con la red?
¿Necesitan hacerlo?

Nos encontramos todavía en una fase inicial de la explosión del navegante que pasa de ser consumidor a consumidor-generador. Si pensamos en nuestros amigos, todavía pocos tienen sus webs o blogs, o han complementado algún artículo en Wikipedia. Quizás algunos más mantienen nuevos tipos de diálogos con sus amistades a través de FaceBook y de Twitter, pero difícilmente será una moda pasajera.

Por eso es una reflexión que vale la pena hacerse también en clave empresarial. ¿Qué presencia debe tener la empresa como tal en la web 2.0?

Quizás la opinión delEnrique Dans al respecto os pueda convencer un poco más.
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